Por primera vez en 24 días de guerra, al menos una de las partes ha mostrado voluntad de desescalar el conflicto: el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó posponer durante 5 días los ataques a centrales eléctricas e infraestructura energética iraní y aseguró que ya está negociando un acuerdo con Irán. Inmediatamente después de este anuncio, Wall Street abrió en verde, las bolsas europeas han subido y el precio del brent se ha hundido. Pero Irán niega que esas conversaciones se estén produciendo, mientras sigue lanzando ataques y recibiendo bombardeos israelíes. En Irán, Israel atacó anoche plantas dedicadas a la fabricación de armas y misiles y sedes de la Guardia Revolucionaria en Teherán. En Israel, un hombre resultó herido grave en una localidad fronteriza con Líbano por el impacto de metralla. En Líbano, el Centro de Operaciones de Emergencia reportó diez muertos en las últimas 24 horas. La misión de paz de la ONU en Líbano denunció la caída de un proyectil en su cuartel general. El Ministerio de Exteriores iraní admitió contactos a través de intermediarios pero aseguró que no hay conversaciones en curso. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baquer Qalibaf, desmintió que esté negociando con Estados Unidos. Financial Times apuntó a que Pakistán se perfila como «el principal mediador».
Trump ordena el primer gesto de desescalada pero Irán niega conversaciones: Día 24
El presidente Trump anunció una pausa en los ataques contra infraestructura energética iraní durante 5 días, asegurando que negocia con Teherán. Sin embargo, Irán niega las conversaciones y los ataques continúan. La tensión regional persiste.