Un alto funcionario iraní reiteró el viernes que el programa de misiles de Teherán sigue siendo una 'línea roja' innegociable, luego de que Estados Unidos ordenara el envío de un segundo portaaviones a Oriente Medio en medio del estancamiento de las gestiones diplomáticas. El asesor político de alto rango del líder supremo iraní, Ali Khamenei, declaró en una entrevista con Al Jazeera que Irán responderá 'decisiva y apropiadamente' a cualquier acción militar, según supo la Agencia Noticias Argentinas. 'El poder misilístico de Irán se encuentra entre sus líneas rojas y no es objeto de negociación', declaró, añadiendo que el ejército permanece en alerta máxima y advirtiendo que el costo de cualquier 'error de cálculo' por parte de potencias extranjeras sería alto. Aun así, afirmó que las conversaciones entre Teherán y Washington podrían avanzar y salvaguardar los intereses mutuos si se basan en el realismo y evitan exigencias excesivas. Más tarde ese mismo día, el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que había ordenado al USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo, unirse al USS Abraham Lincoln y a tres destructores de misiles guiados ya desplegados en la región. Trump afirmó que estaba considerando opciones militares si las negociaciones no lograban un nuevo acuerdo nuclear.
Irán llama a su programa de misiles 'línea roja' tras el despliegue de un segundo portaaviones de EE. UU.
Un funcionario iraní confirma que el programa de misiles del país no es negociable mientras la presencia militar de EE. UU. en la región se intensifica.