Teherán, 12 de enero de 2026 – Agencia de Noticias Total (TNA) – Las primeras imágenes que emergen tras semanas de un severo bloqueo informativo en Irán han confirmado lo que diversas organizaciones de derechos humanos habían denunciado: una represión brutal por parte del régimen clerical contra las protestas masivas en todo el país, que ya contabilizan más de 500 muertos y miles de detenidos desde finales de diciembre de 2025, según reportes de activistas y grupos internacionales. Varios de esos muertos son niños y al menos 37 agentes de seguridad, bien del Ejército o de la Policía, según el último balance presentado por la oenegé HRANA, especializada en el seguimiento de los Derechos Humanos en la república islámica. Videos y fotografías verificados, incluidos los difundidos por medios como Reuters, muestran numerosos cuerpos en bolsas mortuorias apilados fuera del Centro Médico Forense Kahrizak, en Teherán, imágenes que coinciden con testimonios difundidos en redes sociales pese a la casi total censura de internet y comunicaciones telefónicas impuesta por el gobierno iraní. Paralelamente, el presidente del Parlamento afirmó que “si Estados Unidos ataca, los territorios ocupados y todas las bases estadounidenses serán objetivos legítimos”, un mensaje que agrava la tensión regional y alimenta la percepción de crisis interna transformándose en crisis internacional. El acceso restringido a internet y las comunicaciones ha obligado a que la mayor parte de la información confiable provenga de derechos humanos y organizaciones en el exilio, analistas independientes y testimonios difundidos por ciudadanos que utilizan servicios de conexión satelital o plataformas alternativas. Las fuerzas de seguridad han recurrido a munición real y tácticas letales para dispersar a los manifestantes, que inicialmente salieron a las calles por el empeoramiento de las condiciones económicas y la devaluación del rial, pero que rápidamente convirtieron sus reclamos en exigencias políticas y en rechazo abierto al liderazgo del líder supremo Ayatolá Ali Khamenei. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch denunciaron previamente que las fuerzas de seguridad han utilizado fuerza letal, gas lacrimógeno, palizas y detenciones arbitrarias para acallar las protestas, que se extendieron por numerosas provincias y ciudades, incluida la capital y Mashhad. Los informes de estas organizaciones coinciden en que, además de los muertos, hay un número significativo de heridos, incluidos menores de edad, y miles de detenidos que enfrentan torturas o condiciones arbitrarias mientras esperan juicio. En medio de este clima de violencia, el régimen ha intensificado su discurso oficial apuntando a potencias extranjeras como instigadoras de los disturbios, acusaciones que se reflejan en la cobertura de los medios estatales iraníes, los cuales niegan responsabilidad por las muertes y califican a los manifestantes de “terroristas armados”. A pesar de ello, la imagen que se construye es la de una respuesta estatal desproporcionada contra un movimiento de protesta que había nacido de demandas económicas y evolucionado hacia un reclamo más amplio de cambios políticos. En este contexto, figuras exiliadas como Reza Pahlavi, hijo del último sah derrocado en 1979, han reafirmado su voluntad de liderar una transición democrática en Irán y han llamado a la comunidad internacional a respaldar al pueblo iraní en su lucha por la libertad y la justicia, una posición que resuena en sectores de la diáspora y simpatizantes de un cambio político profundo en el país. La comunidad internacional comienza a reaccionar ante la gravedad de la crisis: líderes europeos han pedido a los iraníes “mantener sus reivindicaciones”, al tiempo que organismos de derechos humanos han solicitado una respuesta diplomática urgente para detener el derramamiento de sangre y garantizar la protección de civiles. Fuentes consultadas: Reuters; Human Rights Activists in Iran (HRANA); The Guardian; Reuters vía alianzas informativas; Amnistía Internacional; Human Rights Watch; medios internacionales de seguimiento de protestas en Oriente Medio. El apagón informativo, instaurado para frenar la difusión de hechos en el terreno, dificultó por semanas el acceso independiente a datos precisos, pero la evidencia visual comenzó a circular a través de canales alternativos y servicios satelitales. La organización Human Rights Activists in Iran (HRANA), con sede en Estados Unidos, elevó su estimación y aseguró que al menos 490 manifestantes y 48 miembros de las fuerzas de seguridad han muerto en dos semanas de protestas*, además de reportar más de 10.600 detenciones en todo el país, cifras que no han sido confirmadas por las autoridades iraníes. Aunque los datos oficiales no se han publicado, el volumen de testimonios y el material visual que logra filtrarse revela un patrón de violencia sistemática.
Represión brutal en Irán: más de 500 muertos confirmados en protestas
Las primeras imágenes tras el bloqueo informativo en Irán confirman la represión brutal contra protestas. Activistas reportan más de 500 muertos, incluyendo niños, y miles de detenidos. Las autoridades culpan a potencias extranjeras, mientras la comunidad internacional pide una respuesta urgente.